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Según algunos datos, más del 90% de los contenidos sobre salud bucodental en redes sociales están relacionados con estética dental y carecen de base científica.
Los especialistas en salud bucodental, como las profesionales de Clínica Dental Fraga, advierten de las consecuencias reales de seguir consejos que no cuenten con el aval de médicos y odontólogos.
Limarse los dientes con una lima de uñas, blanquearlos con vinagre y limón o darse un martillazo en los pómulos para tener una mandíbula más angulada suena, en principio, a locura. Pero estas, son algunas de las modas que se están haciendo virales en redes sociales. Y lo peor de todo, es que lo hacen supuestos influencers que provocan, aunque sea sin mala intención, que muchos de sus seguidores les imiten en casa con fatales consecuencias.
Esta tendencia de «informarse» sin base científica a través de videos y redes sociales como Tik Tok o YouTube, está llevando cada vez a más personas hasta los sillones de las clínicas dentales. Sobre esta preocupante “moda” hemos hablado con los especialistas de Clínica Dental Fraga, nuestro partner de referencia en el Bajo/Baix Cinca.
Un problema que empieza a adruirir dimensiones notables
No hay que caer en el error de banalizar o infravalorar la influencia que redes sociales como TikTok tienen en la salud de las personas: según el “Estudio Sanitas: La salud bucodental en la era digital”, más del 90% de las búsquedas sobre salud bucal en TikTok están relacionadas con estética dental y no tienen el más mínimo respaldo médico. Una cifra que preocupa especialmente a los profesionales del sector, entre ellos Óscar Castro, presidente del Consejo General de Dentistas de España, que, en el programa de televisión Està passant Comunitat Valenciana ha denunciado públicamente las “barbaridades” que están viendo en sus consultas y que muchas veces vienen provocadas por la errónea decisión de “dejarse aconsejar por influencers o por supuestos gurús de la salud”.
En Clínica Dental Fraga conocen esta triste moda y siguen de cerca la actualidad sobre ella. «Aquí en el Bajo/Baix Cinca no vemos casos tan exagerados. Siempre llega algún paciente que ha tenido una mala idea, pero no solemos ver cosas tan extremas«, han explicado desde este centro bajocinqueño. No obstante, añaden: «Aunque es cierto, que hablando con colegas de profesión, sobre todo de grandes ciudades, nos explican este tipo de casos e incluso nos piden consejos, ya que se está convirtiendo en un problema de salud bucodental real«.
Entre las prácticas más extendidas y dañinas está el limado de dientes con limas de uñas, que se ha popularizado bajo el concepto ToothTok. El objetivo aparente es igualar la dentición sin pasar por la consulta, pero los resultados pueden no ser muy agradables: el esmalte dental es el único tejido del cuerpo humano que no puede regenerarse, por lo que su pérdida es irreversible. Es decir, una vez destruido, el diente queda expuesto a ácidos, bacterias y temperaturas, con consecuencias que van desde la hipersensibilidad crónica hasta fracturas, fisuras y, en los casos más graves, pérdida de la pieza.
En este sentido, el equipo de especialistas de Clínica Dental Fraga insiste en que el stripping dental —el limado controlado— es una técnica eficaz, pero únicamente cuando la realiza un profesional cualificado en su consulta.
El peligroso boom de los blanqueamientos caseros
El limón y el vinagre de manzana, presentados en redes sociales como soluciones naturales e inocuas, son en realidad ácidos con un pH capaz de disolver directamente el esmalte: un estudio publicado en Clinical Oral Investigations concluyó que la exposición repetida al zumo de limón produce una pérdida de dureza superficial del 84% en tan solo cinco días. El efecto blanco inmediato que percibe el usuario es, literalmente, el esmalte desapareciendo.
De hecho, el propio Castro lo resume sin rodeos: “Si utilizas vinagre y limón, es más barato que el bicarbonato, pero lo que consigues es dañar el diente”. A continuación, ha ironizado sobre el tema con la intención de enfatizar la gravedad del asunto: “Si te das con papel de lija consigues lo mismo: te llevas el esmalte, quitas la mancha, pero te desgastas el diente”.
Los profesionales de la salud advierten constantemente del peligro de seguir las recomendaciones de «influencers» que no tienen estudios ni base científica.

Un fenómeno que va más allá de la boca
Lamentablemente, las malas influencias de redes sociales como Instagram, TikTok o YouTube van más allá de la boca. Los especialistas en salud dental también tienen bien localizada otra costumbre muy nociva: golpearse los pómulos con un martillo para conseguir una cara más angulada. Parece ridículo tener que incidir en ello, pero vistas las tendencias en redes sociales, debe hacerse: esta práctica conlleva consecuencias maxilofaciales graves que incluso pueden llevar a un quirófano.
Y sobre los tratamientos de ortodoncia online, para los que el paciente se toma él mismo las medidas en casa, las envía a un operador sin control sanitario en otro país y recibe los aparatos sin ningún seguimiento profesional, desde el Consejo de Dentistas de España no han dudado en señalar que se trata de un modelo que vulnera la normativa sanitaria y expone al usuario a riesgos serios sobre su mordida y articulación.
Frente a todo esto, la posición de los profesionales es clara y tajante: desde la Clínica Dental Fraga recuerdan frecuentemente que ninguna tendencia viral sustituye al diagnóstico personalizado. En otras palabras: cualquier tratamiento estético dental —blanqueamiento, corrección de forma, ortodoncia, etc.— tiene su versión segura, eficaz y avalada por la evidencia científica, y está disponible para cualquier vecino del Bajo/Baix Cinca que quiera realizarlo con garantías.
Y es que el problema no es querer una sonrisa más bonita, es confiar ese deseo a un supuesto «influencer» que no tiene base científica o al algoritmo que te muestra ese contenido, en lugar de a un especialista.







