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El hueco, el foso, la altura de la última planta, el espacio para la puerta y la ubicación del armario de maniobras son algunos de los aspectos que deben estudiarse antes de iniciar una instalación
Instalar un ascensor en un edificio existente puede mejorar notablemente su accesibilidad, comodidad y funcionalidad, pero antes de comenzar una obra es necesario comprobar si el espacio disponible permite adaptar una solución adecuada.
El hueco disponible, la profundidad del foso, la altura de la última planta o el espacio necesario para determinados componentes pueden condicionar el proyecto. Por este motivo, Salleras Elevación y Movilidad ha recopilado en su blog cinco de las medidas que conviene tener en cuenta durante el estudio previo de una instalación.
¿Cuánto espacio necesita un ascensor?
Una de las primeras cuestiones que deben analizarse es el hueco disponible para el ascensor. Como referencia, Salleras Elevación plantea una de sus configuraciones habituales con un hueco aproximado de 1.400 milímetros de ancho por 1.500 de fondo, que permite disponer de una cabina aproximada de 1.050 × 1.200 milímetros y una puerta de 800 milímetros.
La empresa recuerda, no obstante, que estas dimensiones no constituyen un mínimo universal, ya que la solución puede variar en función del edificio, el modelo de ascensor y la distribución del espacio.

El foso: 300 milímetros en una configuración de referencia
Otro de los elementos que deben estudiarse es el foso, situado por debajo del nivel de la parada inferior.
En la configuración utilizada como referencia por Salleras, se contempla un foso de 300 milímetros. Se trata de una dimensión especialmente relevante en edificios existentes, donde las posibilidades de realizar obra pueden estar condicionadas.
Precisamente, la posibilidad de trabajar con fosos reducidos puede facilitar determinados proyectos de rehabilitación y mejora de la accesibilidad.
2.600 milímetros de altura libre en la última planta
También es necesario comprobar el espacio existente entre la última parada y el techo del hueco.
Para el equipo utilizado como referencia en el artículo de Salleras Elevación, el fabricante establece una altura libre mínima de 2.600 milímetros. Una altura insuficiente puede obligar a modificar la solución inicialmente prevista, por lo que se recomienda comprobar esta medida desde las primeras fases del proyecto.


La puerta también necesita espacio
La apertura de la puerta es otro de los elementos que condicionan la distribución.
Salleras Elevación señala como referencia una apertura libre de 800 milímetros para favorecer la accesibilidad cuando las características del proyecto lo permiten. Sin embargo, el espacio necesario para instalar la puerta es superior a su anchura de paso.
En las configuraciones analizadas por la empresa, una puerta automática requiere aproximadamente 1.400 milímetros de espacio libre, mientras que una puerta manual necesita unos 1.100 milímetros.
La elección dependerá de las características del edificio, el espacio disponible y las necesidades de accesibilidad.
El armario de maniobras también necesita su espacio
El último aspecto que recoge Salleras Elevación es el espacio destinado al armario de maniobras, que contiene los equipos necesarios para el funcionamiento del ascensor.
En la solución utilizada como referencia, el armario presenta unas dimensiones aproximadas de 1.615 milímetros de alto, 650 de ancho y 350 de fondo. Además, debe preverse espacio suficiente para acceder a él y realizar las correspondientes tareas de mantenimiento.
Por ello, su ubicación debe contemplarse durante la fase de proyecto y no dejarse para el final de la instalación.



No existe una medida válida para todos los edificios
Aunque estas cinco referencias permiten hacerse una idea del espacio que puede requerir una instalación, cada edificio presenta unas características diferentes.
La posición de la escalera, la estructura del inmueble, las zonas comunes, el tipo de puerta, las dimensiones necesarias de la cabina o las características del equipo pueden modificar el planteamiento.
Salleras Elevación y Movilidad destaca por ello la importancia de realizar un estudio técnico previo del espacio disponible, especialmente cuando se trata de edificios existentes.
La empresa trabaja con comunidades de propietarios, administradores de fincas, arquitectos, técnicos y particulares, tanto en nuevas instalaciones como en proyectos de mejora de la accesibilidad.
Puedes leer el artículo completo, en el blog de Salleras Elevación.








