Las obras entran en una nueva fase con el soterrado del cableado eléctrico a partir de la próxima semana y la posterior urbanización de la zona
El tráfico en la calle San Quintín ha quedado totalmente restablecido en ambos sentidos tras finalizar este pasado jueves los trabajos de derribo del inmueble de calle Parroquia 23. La conclusión de esta fase permite recuperar la circulación habitual en la vía y avanzar en el plan de actuación urbanística en el entorno.
A partir de la próxima semana comenzarán los trabajos de desvío de las instalaciones permanentes, centrados principalmente en el soterrado del cableado eléctrico para modernizar las infraestructuras de la zona.
La concejal de Urbanismo, Esther Rubio, ha señalado que «esta actuación permite seguir dando pasos en la mejora y ordenación de nuestras calles, recuperando la normalidad en el tráfico y reforzando la seguridad vial en uno de los principales accesos al Casco Histórico«.
Una vez completado el soterrado de las instalaciones que comenzará la próxima semana, se quedará a la espera de que la compañía suministradora Endesa ejecute las conexiones a la red eléctrica, un trámite técnico que puede demorarse varias semanas.
Posteriormente, cuando la compañía eléctrica complete las acometidas, se continuará con los trabajos de adecuación del solar y de las escaleras de la calle Parroquia, culminando así la transformación del espacio.








