El acusado reconoció en la Audiencia Provincial de Zaragoza 19 hechos cometidos durante enero de 2025 y deberá abonar más de 10.000 euros a los perjudicados
Un vecino de Mequinenza de 68 años ha aceptado una condena de tres años de prisión por una serie de robos cometidos durante el mes de enero de 2025 en fincas agrícolas, casetas de campo, viviendas y establecimientos de la zona de Mequinenza y Fayón. El acusado reconoció los hechos esta semana en la Audiencia Provincial de Zaragoza, donde estaba prevista la declaración de una veintena de perjudicados, aunque finalmente no fue necesaria al alcanzarse un acuerdo entre las partes.
La sentencia, dictada in voce por el tribunal de la Sección Primera, considera probado un delito continuado de robo con fuerza. Según el escrito de acusación, los hechos se produjeron entre el 1 y el 31 de enero de 2025 y afectaron a diferentes propiedades, de las que fueron sustraídas herramientas, material agrícola, objetos domésticos y otros enseres.
Un acuerdo que rebaja la petición inicial
El pacto entre el ministerio fiscal y la defensa permitió reducir de forma notable la petición inicial, que alcanzaba los 17 años de cárcel. Además, se retiró la solicitud de prohibición de residir o acudir a la zona durante más de cinco décadas.
El acusado, defendido por el letrado Javier Catalán, aceptó la condena de tres años de prisión y el pago de las indemnizaciones correspondientes. La causa fue instruida por la Plaza Única de la Sección de Civil e Instrucción del Tribunal de Instancia de Caspe.
Pese a la condena, todavía queda pendiente un trámite importante: la ejecución de la sentencia. Será en esa fase cuando se determine si el condenado debe ingresar en el centro penitenciario de Zuera o si se le concede la suspensión de la pena.
Material agrícola, herramientas y daños en establecimientos
La relación de hechos reconocidos incluye 19 robos o intentos de robo. Entre los episodios de mayor importe figura el sufrido por el propietario de dos parcelas situadas en el polígono industrial, donde fueron sustraídas una batería y una caja de equipos de protección individual para trabajos de sulfato, con una valoración superior a los 2.000 euros.
En otros puntos, el acusado se llevó herramientas de poda, un hacha, utensilios de jardinería, una carretilla, vajilla, una parrilla, una desbrozadora y una manguera. También constan accesos a fincas agrícolas en las que desaparecieron desbrozadoras, latas de aceite, palancas, pinzas y otros efectos vinculados al trabajo en el campo.
Uno de los negocios afectados fue el bar Piscis, al que el condenado accedió en dos ocasiones. En este caso, sustrajo cobre de los tiradores de cerveza, cableado eléctrico y un termo, según recoge la acusación.
Más de 10.000 euros en indemnizaciones
El valor total de los objetos sustraídos y los daños reclamados asciende a 10.495 euros. El condenado se ha comprometido a hacer frente a esa cantidad como parte del acuerdo alcanzado en sede judicial.
La vista en la Audiencia Provincial de Zaragoza evitó finalmente la celebración de un juicio con declaración de los perjudicados, al quedar reconocidos los hechos y aceptadas las consecuencias penales y económicas derivadas de los robos cometidos durante aquel mes de enero.








