La medida ha despertado interés entre muchos jóvenes que alcanzan ahora la mayoría de edad y buscan nuevas experiencias formativas o una posible vía de acceso al ámbito de la defensa
Los jóvenes nacidos en 2007 y 2008 podrán optar en 2026 a incorporarse a las Fuerzas Armadas a través del sistema de reservistas voluntarios, una modalidad que permite recibir formación militar y colaborar con el Ejército sin necesidad de desarrollar una carrera militar profesional.
La medida ha despertado interés entre muchos jóvenes que alcanzan ahora la mayoría de edad y buscan nuevas experiencias formativas o una posible vía de acceso al ámbito de la defensa. Sin embargo, conviene aclarar que esta iniciativa no supone la recuperación del antiguo servicio militar obligatorio, sino que se basa en la incorporación voluntaria de ciudadanos al sistema de reservas de las Fuerzas Armadas.
¿Quién puede apuntarse?
Las plazas están dirigidas a ciudadanos españoles que cumplan los requisitos establecidos por el Ministerio de Defensa. Entre las condiciones generales figuran ser mayor de edad, carecer de antecedentes penales y superar las pruebas médicas, físicas y psicotécnicas correspondientes.
Los nacidos en 2007 y 2008 forman parte del grupo de edad que puede acceder a estas convocatorias al alcanzar la mayoría de edad, aunque el sistema de reservistas voluntarios no está limitado exclusivamente a estos años de nacimiento.
El proceso de selección incluye la presentación de una solicitud, la acreditación de los requisitos exigidos y la superación de las pruebas establecidas para cada convocatoria.
Cómo solicitar una plaza
Los interesados deben presentar su solicitud a través de los canales habilitados por el Ministerio de Defensa cuando se abra el plazo oficial de inscripción.
Posteriormente deberán realizar las pruebas de selección correspondientes, que evalúan aspectos físicos, psicológicos y de aptitud. Una vez completado el proceso, las plazas se adjudican en función de los resultados obtenidos y de las vacantes disponibles.
Para 2026 se ha autorizado una oferta máxima de 500 plazas de reservista voluntario.
¿Cuánto dura la formación?
Una de las principales diferencias respecto a la antigua mili es la duración de la formación.
Los seleccionados reciben una fase de formación militar básica, destinada a proporcionar los conocimientos fundamentales sobre organización militar, disciplina, normativa y funcionamiento de las Fuerzas Armadas.
Posteriormente se desarrolla una formación específica relacionada con el destino o la especialidad asignada. En conjunto, el periodo formativo es notablemente más corto que el antiguo servicio militar obligatorio que estuvo vigente en España hasta 2001.
¿Qué ocurre después de la formación?
Una vez completada la preparación, el participante adquiere la condición de reservista voluntario.
Esto significa que puede continuar con normalidad sus estudios, trabajo o actividad profesional, manteniendo al mismo tiempo una vinculación con las Fuerzas Armadas.
Los reservistas pueden ser activados temporalmente para participar en ejercicios, actividades de instrucción o necesidades concretas previstas por la legislación, siempre dentro del marco establecido para este tipo de personal.
Ventajas del servicio militar voluntario
Entre los principales atractivos de esta modalidad destaca la posibilidad de adquirir conocimientos y competencias que pueden resultar útiles tanto en el ámbito personal como profesional.
La formación incluye aspectos relacionados con el trabajo en equipo, la disciplina, la capacidad de organización, el liderazgo y la gestión de situaciones exigentes. Además, permite conocer desde dentro el funcionamiento del Ejército de Tierra, la Armada o el Ejército del Aire y del Espacio.
Para algunos jóvenes también puede convertirse en una primera toma de contacto antes de optar a futuras convocatorias de tropa y marinería o a otras opciones profesionales vinculadas al ámbito militar.
Aspectos a tener en cuenta
El acceso no está garantizado, ya que el número de plazas es limitado y es necesario superar todas las pruebas de selección.
Además, la condición de reservista voluntario implica asumir determinados compromisos con las Fuerzas Armadas y mantener la disponibilidad requerida para participar en las actividades para las que se sea convocado.
También es importante tener presente que esta modalidad no equivale a un empleo fijo dentro del Ejército ni garantiza una incorporación profesional posterior.
Una opción voluntaria para conocer las Fuerzas Armadas
La convocatoria de reservistas voluntarios ofrece a los jóvenes nacidos en 2007 y 2008 la posibilidad de recibir formación militar, adquirir experiencia y colaborar con las Fuerzas Armadas sin abandonar sus estudios o su actividad laboral.
Con una oferta de hasta 500 plazas para 2026, el programa se presenta como una alternativa para quienes desean acercarse al ámbito de la defensa desde una perspectiva formativa y de servicio, siempre sobre una base completamente voluntaria.








