Los carburantes cambian de precio en septiembre: NEWTON Energies explica por qué y cómo puede ahorrar tu empresa

El diésel contará con una bonificación de 20 céntimos por litro, la gasolina verá reducida su ayuda y el gasóleo agrícola subirá 1,89 céntimos. NEWTON Energies analiza qué supone el cambio para empresas, autónomos y explotaciones agrícolas

Septiembre llega con cambios en el precio de los carburantes y no todos van en la misma dirección. Desde la próxima semana, el diésel A contará con una bonificación de 20 céntimos por litro, mientras que la gasolina reducirá su ayuda hasta los 5 céntimos y el gasóleo B, utilizado principalmente en agricultura, tendrá un incremento fiscal de 1,89 céntimos por litro. Detrás de estas diferencias está la denominada cláusula de salvaguarda, un mecanismo fiscal que se activa en determinadas circunstancias y que NEWTON Energies ha analizado para explicar qué pueden esperar particulares, empresas y profesionales a partir del próximo mes.

Sobre este asunto, conviene hacer una aclaración desde el principio: que el diésel tenga una bonificación de 20 céntimos no significa que en septiembre vaya a costar 20 céntimos menos que en agosto. Durante agosto ya se aplicaban 10 céntimos de ayuda por litro, por lo que la mejora efectiva en septiembre será de otros 10 céntimos. En un repostaje de 50 litros, la diferencia equivale a unos cinco euros.

¿Por qué cambia ahora el precio?

La explicación está en la evolución de los carburantes durante los últimos meses. El calendario fiscal previsto contemplaba para septiembre una reducción general de cinco céntimos por litro, pero la normativa establece una protección adicional cuando un combustible se encarece más de un 15% respecto al mismo periodo del año anterior.

El gasóleo, efectivamente, ha superado ese límite, con una subida interanual del 15,7%, por lo que entra en funcionamiento la cláusula de salvaguarda y la bonificación se amplía hasta los 20 céntimos por litro. La gasolina, cuya subida se ha situado en el 7,3%, no cumple esa condición y se queda con la mencionada ayuda de 5 céntimos.

El resultado respecto a agosto será, por tanto, diferente según el carburante: 10 céntimos menos por litro en el caso del diésel A, cinco céntimos más en gasolina por la reducción de la ayuda y 1,89 céntimos más por litro en el gasóleo B debido a la actualización de su fiscalidad específica.

Una diferencia importante cuando el consumo se mide en miles de litros

Para un conductor particular, unos céntimos por litro pueden traducirse en pocos euros por depósito. Para una empresa de transporte, una flota de vehículos o una explotación agrícola, las cantidades cambian considerablemente.

Para comprenderlo mejor, desde NEWTON Energies ponen como ejemplo un vehículo pesado que consuma 3.000 litros de diésel al mes. La bonificación de agosto representaba 300 euros, mientras que en septiembre alcanzaría los 600. Es decir, 300 euros adicionales de ahorro mensual por vehículo, siempre tomando como referencia únicamente este cambio fiscal.

En el campo ocurre lo contrario. Una explotación que utilice 10.000 litros de gasóleo B durante septiembre tendrá que asumir aproximadamente 189 euros adicionales como consecuencia del incremento de 1,89 céntimos por litro. Es un cambio especialmente relevante para empresas agrícolas de zonas como el Bajo/Baix Cinca, donde el consumo de este combustible forma parte habitual de la actividad diaria.

Cómo reducir la factura de combustible en una empresa

El cambio fiscal no está en manos de empresas y autónomos, pero sí hay margen para revisar cómo se compra y se consume el carburante. NEWTON Energies señala entre las posibilidades el aprovisionamiento programado y el suministro directo a depósitos propios, especialmente cuando se manejan grandes volúmenes, además del seguimiento del consumo de vehículos y maquinaria y la correcta gestión de las devoluciones fiscales a las que puedan tener derecho determinados profesionales.

También resulta importante conservar correctamente las facturas y comprobar que incluyen la identificación necesaria del titular, vehículo o maquinaria y del combustible adquirido cuando sea preciso justificar deducciones o devoluciones tributarias.

NEWTON Energies, que dispone de estaciones de servicio y presta servicios de suministro y asesoramiento energético en la zona, recomienda a las empresas con consumos elevados revisar sus pautas de repostaje y aprovisionamiento ante los cambios que entrarán en vigor en septiembre. En un escenario en el que unos carburantes bajan y otros suben, conocer cuánto consume realmente cada actividad y cómo se está comprando el combustible puede tener más impacto en la factura de lo que parece.

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