La agrupación fragatina regresa de su gira por el estado de Veracruz tras participar en el X Festival Internacional del Folklore, donde la jota aragonesa volvió a resonar en el emblemático Teatro Pedro Díaz de Córdoba
El folklore de Fraga ha vuelto a cruzar el Atlántico para dejar una huella imborrable. Los componentes de la Rondalla de la Peña Fragatina han regresado recientemente de su expedición a México, donde han participado como invitados de honor en el Festival Internacional del Folklore en Córdoba.
Un puente cultural nacido en el Jaminfest
El origen de esta aventura internacional se remonta al intercambio cultural vivido durante el Jaminfest. En dicho evento, el presidente de la IOV México (Organización Internacional del Arte Popular, rama de la UNESCO) quedó impresionado por la calidad técnica y artística de los integrantes del grupo aragonés. Esta conexión facilitó la invitación a un festival que este 2026 ha celebrado su décima edición, consolidándose como un referente mundial.






Historia viva en el Teatro Pedro Díaz
Uno de los momentos más emotivos de la gira tuvo lugar en el Teatro Principal de Córdoba (Teatro Pedro Díaz). Los miembros de la Rondalla vivieron una actuación con un tinte histórico especial al conocer que, tras la independencia de México, el primer cónsul español fue recibido en ese mismo escenario con jotas allá por el año 1840. Volver a interpretarlas allí, casi dos siglos después, hizo sentir a los componentes que formaban parte de la historia viva de ambos países.
Además de las galas oficiales, la Rondalla llevó la esencia de Fraga a diversos escenarios:
- Desfiles multitudinarios: Los componentes marcharon en comitivas de más de 2.000 personas recorriendo las calles mexicanas.
- Actuaciones de proximidad: Llevaron el folklore a pequeñas aldeas y colonias del extrarradio cordobés, ante una audiencia potencial de medio millón de personas.
- Día de España: Los integrantes del grupo ejercieron de embajadores en una jornada temática cocinando tortilla de patata y compartiendo embutidos con los asistentes.






El contraste entre el orgullo y la realidad social
Más allá del éxito artístico, una de las cosas que más ha marcado a varios de los componentes de la Rondalla ha sido el choque cultural y social. Aunque México se percibe como un país con grandes recursos como el petróleo o el gas, la convivencia directa con las familias locales les permitió conocer una realidad social marcada, en ocasiones, por la pobreza y las carencias en la limpieza o el mantenimiento de las calles.
Sin embargo, los integrantes del grupo destacan que esa falta de recursos se compensaba con una generosidad infinita: las familias, a pesar de tener muy poco, estaban dispuestas a dárselo todo, algo que destaca el valor humano de los anfitriones. Para la Rondalla, lucir la bandera de Fraga y la de Aragón en un entorno tan humilde y agradecido ha sido un honor que da sentido a sus giras internacionales por países como Serbia, Chile o las Islas Cook.
Un regreso agotador
El cierre de la expedición ha sido físicamente agotador para los miembros del grupo, con un trayecto de vuelta que sumó 35 horas de viaje debido a los desajustes en los transportes entre Córdoba, Ciudad de México y Madrid. Pese al cansancio, los componentes de la Rondalla de la Peña Fragatina ya están de nuevo en casa, orgullosos de haber llevado el nombre de su ciudad al corazón de México y con ganas de volver a viajar para dar a conocer la jota por todo el mundo.









