Contenido patrocinado por Salleras Elevación
La accesibilidad en viviendas y edificios se consolida en 2026 como una de las mejoras planificadas por las familias, personas mayores y comunidades de vecinos, no solo por situaciones de dependencia, sino como una inversión en seguridad, comodidad y previsión de futuro.
Los técnicos de Salleras Elevación, nos confirman que cada vez más hogares apuestan por adaptar sus espacios antes de que aparezca una necesidad urgente, buscando soluciones de movilidad que faciliten el día a día y permitan mantener la autonomía personal durante más tiempo. Este cambio de enfoque responde tanto al envejecimiento progresivo de la población como a una mayor concienciación sobre la importancia de eliminar barreras arquitectónicas.




Pensar en accesibilidad antes de necesitarla
Tradicionalmente, la adaptación de viviendas se asociaba a situaciones de movilidad reducida o dependencia. Sin embargo, esta visión está evolucionando. La accesibilidad se entiende ahora como una mejora preventiva, útil para todas las etapas de la vida, tal y como indican desde la empresa fragatina Salleras, líderes del sector en la comarca.
Entre los principales beneficios destacan la reducción del riesgo de caídas, la facilidad para transportar cargas o carritos, una mayor comodidad en el día a día y la posibilidad de seguir viviendo en el propio hogar durante más años, sin renunciar a la calidad de vida. Además, estas actuaciones suponen un aumento del valor funcional del inmueble, tanto en viviendas particulares como en edificios residenciales.
Soluciones de elevación adaptadas a cada tipo de vivienda
El mercado ofrece distintas soluciones de elevación que se adaptan a las características de cada espacio y a las necesidades reales de uso. No existe una única opción válida para todos los casos, y la elección depende de factores como el espacio disponible, el número de plantas o el tipo de usuario.
Las sillas salvaescaleras se instalan habitualmente en escaleras estrechas o viviendas unifamiliares donde no es viable un ascensor. Su principal ventaja es la instalación rápida y sin obras, además de su facilidad de uso y su adaptación a tramos rectos o curvos.
Las plataformas elevadoras están especialmente indicadas para personas usuarias de silla de ruedas. Permiten el acceso sin necesidad de ayuda, ocupan poco espacio y pueden instalarse tanto en interiores como en exteriores, siendo una solución habitual en portales y accesos comunitarios.
Por su parte, los elevadores hidráulicos ganan presencia en viviendas unifamiliares, rehabilitaciones y pequeños edificios. Ofrecen accesibilidad total entre plantas, un consumo eléctrico reducido y opciones de personalización en tamaño y acabados, con un mantenimiento sencillo.
La accesibilidad como mejora colectiva en comunidades de vecinos
La eliminación de barreras arquitectónicas en comunidades no beneficia únicamente a personas con movilidad reducida. Portales accesibles, plataformas o elevadores facilitan el acceso a personas mayores, familias con carritos infantiles o vecinos con cargas, mejorando la convivencia y el uso cotidiano del edificio.
Además, estas actuaciones permiten adaptarse a la normativa vigente en materia de accesibilidad y suponen una mejora directa en la habitabilidad y en el valor del inmueble, un aspecto cada vez más tenido en cuenta en procesos de compra y alquiler.
Una apuesta por la autonomía y el bienestar a largo plazo
La accesibilidad ya no se percibe únicamente como una cuestión técnica, sino como una decisión vinculada al bienestar, la seguridad y la libertad personal. Iniciar el año apostando por mejorar la movilidad en el hogar o en el edificio se traduce en una mayor tranquilidad tanto en el presente como en el futuro.
En este contexto, empresas especializadas del territorio, como Salleras Elevación, constatan un aumento del interés por soluciones personalizadas que permitan vivir mejor sin necesidad de abandonar el entorno habitual, reforzando la idea de que la accesibilidad es una inversión en calidad de vida.






