Raúl Puigüelo y Carla Fogang se cuelan entre los mejores nombres de base del baloncesto catalán y ya apuntan a la élite tras crecer al abrigo del Club Baloncesto Peña Fragatina
Raúl Puigüelo y Carla Fogang nacieron en la comarca del Bajo/Baix Cinca, concretamente en Fraga y Mequinenza. Y ese sería un detalle que no tendría demasiada importancia, de no ser porque han logrado incluir ambos nombres en el mapa del baloncesto formativo español. Ambos han vivido un inicio de año atípico: en vez de estar en casa esperando a los Reyes Magos la noche del 5 de enero, ellos estaban concentrados con la selección catalana para la disputa del Campeonato de España de Selecciones Autonómicas (Zaragoza, del 3 al 7 de enero de 2026). Un escenario en el que se han citado más de 1.250 jugadores y jugadoras y 76 selecciones autonómicas, convirtiendo las pistas de Zaragoza, Utebo, Alfindén y Torres de Berrellén en el epicentro del baloncesto base nacional.
Dos bajocinqueños entre los mejores jugadores catalanes
Que Raúl y Carla hayan estado presentes en la cita no es un dato baladí. Han sido seleccionados por Cataluña (Puigüelo juega en Manresa y Fogang compite en Fraga, pero en la liga catalana) junto a lo mejor de lo mejor de las canteras de clubes de élite de esta comunidad. Se trata, por lo tanto, de la constatación de que el Club Baloncesto Peña Fragatina (CBPF) sabe hacer muy bien las cosas en su sección de deporte formativo.
Tal y como explica David Lax, responsable de la entidad, los dos son un proyecto 100% fragatino, aunque él volase antes que ella a la cantera de un club de mayor entidad y con presencia en la máxima categoría. El propio Lax, en declaraciones al Diario del Bajo Cinca, ha relatado el camino que ambos han transitado hasta llegar a las puertas que abren el camino del éxito.
En el caso de Puigüelo, sus primeros pasos fueron en casa. Aunque hizo las maletas muy joven para poner rumbo al BAXI Manresa y así jugar en la máxima categoría que permite su edad. Le queda mucho recorrido por delante, pero Lax no tiene ninguna duda a la hora de afirmar que llegará, como mínimo, hasta las categorías que coloquialmente se siguen conociendo como LEB oro y plata.
En este Campeonato de España de Selecciones Autonómicas, ha defendido los colores catalanes (en edad escolar se juega en la selección de tu licencia deportiva, no por lugar de nacimiento) sumando minutos de calidad en un auténtico equipazo. Ha sido, por lo tanto, una experiencia que, más allá de los resultados obtenidos, le aporta al jugador de Fraga un aprendizaje fundamental para seguir escalando hacia categorías profesionalizadas.
De Fraga al Siglo XXI
El caso de Carla Fogang tiene otros matices, pero un fondo similar. Se trata de un proyecto prácticamente personal de los técnicos del Club Baloncesto Peña Fragatina. Y es que su progresión ha sido más reciente, marcada por un crecimiento constante y por un físico diferencial que ha exigido “mucho curro” de adaptación y trabajo. Con la camiseta del CBPF ha llegado junto a sus compañeras hasta la categoría interterritorial, confirmando que se trata de la mejor generación que ha pasado por el club.
Si bien en el CESA ha tenido un papel más secundario, algo lógico en un entorno donde confluyen jugadoras formadas desde edades muy tempranas en las grandes canteras catalanas, lo mejor para ella está por llegar: la próxima temporada estará becada en el Segle XXI, el programa de formación y centro de alto rendimiento más prestigioso del baloncesto femenino en Cataluña. Ubicado en la Residencia Blume, por este centro han pasado prácticamente todas las jugadoras que hoy se baten el cobre en selecciones nacionales o en la Liga Femenina Endesa. Por poner en contexto, Aina Ayuso, Queralt Casas, Maite Cazorla, Laura Gil o Vega Gimeno son solo algunos de esos nombres que un día estuvieron en el mismo programa al que está a punto de acceder la jugadora de Mequinenza.












