Contenido patrocinado por Salleras Elevación
Instalar un elevador en casa, una solución cada vez más habitual en viviendas unifamiliares para mejorar la accesibilidad, la comodidad y la revalorización del inmueble.
La instalación de ascensores en viviendas unifamiliares ha dejado de ser una opción exclusiva para convertirse en una solución cada vez más extendida en el ámbito residencial. Tal y como indican los técnicos de Salleras Elevación, factores como el envejecimiento de la población, la necesidad de mejorar la accesibilidad o el aumento del valor de la vivienda están impulsando esta tendencia en muchos municipios.
Cada vez más propietarios optan por incorporar sistemas de elevación en sus hogares, especialmente en viviendas de varias plantas, donde las escaleras pueden suponer una barrera en el día a día. Además, las soluciones actuales permiten adaptar prácticamente cualquier tipo de vivienda, incluso aquellas que no disponen de hueco previo.





Desde Salleras Elevación destacan que la elección del ascensor adecuado depende de varios factores clave, como el espacio disponible, el número de plantas, el uso previsto o la necesidad de realizar obra civil. En la mayoría de los casos, las instalaciones en viviendas unifamiliares contemplan entre dos y cinco paradas, con recorridos que pueden alcanzar hasta los 15 metros.
Uno de los sistemas más utilizados en este tipo de entornos es el ascensor hidráulico, especialmente recomendado para viviendas con pocas alturas y un uso doméstico moderado. Entre sus principales ventajas se encuentran su funcionamiento silencioso, la flexibilidad de instalación y una menor exigencia estructural, lo que facilita su integración en reformas.
Más allá de la comodidad, instalar un ascensor en casa aporta beneficios significativos. Por un lado, mejora la accesibilidad, permitiendo eliminar barreras arquitectónicas y facilitando la vida diaria de personas mayores o con movilidad reducida. Por otro, contribuye a la revalorización del inmueble, un aspecto cada vez más valorado en el mercado inmobiliario.
En términos de seguridad, los equipos actuales incorporan sistemas avanzados como válvulas de seguridad, mecanismos de rescate automático o sistemas de nivelación, que garantizan un funcionamiento fiable en entornos residenciales.
Otro aspecto relevante es el control de acceso, especialmente en viviendas donde el ascensor puede estar expuesto desde el exterior. Sistemas como llaves en cabina o en rellano permiten restringir su uso, aportando una capa adicional de seguridad.
En cuanto a la normativa, la instalación de un ascensor implica una serie de requisitos que deben cumplirse antes de su puesta en funcionamiento. Es necesario realizar la legalización del equipo, registrarlo en Industria y someterlo a revisiones periódicas. En el caso de viviendas unifamiliares, el mantenimiento es obligatorio cada cuatro meses, mientras que la inspección oficial —similar a la ITV de un vehículo— se realiza generalmente cada seis años.
Los expertos de Salleras coinciden en que una correcta planificación es clave para garantizar una instalación eficiente y duradera. Analizar las necesidades presentes y futuras, así como contar con asesoramiento técnico especializado, permite elegir la solución más adecuada para cada vivienda.
En este contexto, empresas especializadas como Salleras Elevación ofrecen un acompañamiento integral que abarca desde el estudio inicial hasta la instalación y el mantenimiento posterior, adaptando cada proyecto a las características específicas de cada hogar.







