Las AMYPAS de los IES Ramón J. Sender y Bajo Cinca, han emitido un comunicado denunciando el «atropello y la ceguera institucional de la Universidad de Zaragoza (UNIZAR)»
Los centros de educación secundaria de Fraga y las asociaciones de madres y padres (AMYPAS) han alzado la voz contra la Universidad de Zaragoza (UNIZAR) por lo que consideran un agravio comparativo e injustificado hacia el alumnado del Bajo Cinca, al mantener fuera a la ciudad como sede de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) para el próximo curso.
La comunidad educativa denuncia que, mientras en otros territorios aragoneses UNIZAR ha rectificado decisiones similares —como en el caso de Calamocha y Monreal del Campo, donde finalmente se ha mantenido la PAU—, en Fraga se obliga nuevamente a los estudiantes a desplazarse hasta Monzón, con el consiguiente desgaste físico, emocional y económico para las familias.
“No somos estudiantes de segunda”
La AMYPA del IES Bajo Cinca, junto a la del IES Ramón J. Sender, ha expresado públicamente su malestar en redes sociales, reclamando igualdad de trato:
“¿Por qué un estudiante de Fraga tiene que jugarse su futuro con el cansancio de kilómetros de carreteras mientras otros se examinan al lado de su casa? Exigimos a la Universidad de Zaragoza que deje de ignorar a los estudiantes de la Comarca del Bajo Cinca. ¡Queremos sede de la PAU en Fraga ya! No somos estudiantes de segunda”.
En la misma línea, el IES Bajo Cinca ha criticado duramente en sus redes sociales la falta de coherencia de UNIZAR tras conocerse que otras localidades sí han logrado revertir la exclusión como sede:
“Unizar es capaz de reconsiderar algunas de sus decisiones… pero en otros territorios. Nuestro alumnado tendrá que continuar viajando a Monzón para realizar las pruebas de la PAU. Es injusto e injustificable y ahora mucho más”.
Tanto el IES Bajo Cinca como el IES Ramón J. Sender ya mostraron su disconformidad con esta decisión hace semanas. Además, el Ayuntamiento de Fraga y la comarca también mostraron su desacuerdo con la desaparición de la subsede de la PAU en la capital del Bajo/Baix Cinca.
Agravio comparativo con otros territorios
El malestar en Fraga se ha intensificado tras conocerse la decisión de mantener la PAU en Calamocha, después de las movilizaciones del alumnado del Jiloca, tal y como recogía la Cadena SER Aragón. Desde la comunidad educativa fragatina consideran que este precedente evidencia un trato desigual por parte de UNIZAR, que sí ha mostrado sensibilidad en otros puntos del territorio, pero no en el Bajo/Baix Cinca.
A priori, parece ser que Fraga queda fuera del mapa de sedes de la PAU y la ciudad volverá a quedarse sin selectividad el próximo curso, pese a contar con centros preparados y experiencia organizativa. No obstante, desde las AMYPAS confían en que esta situación pueda revertirse e indican que seguirán luchando hasta conseguirlo.


Fraga está preparada para acoger la PAU
En un comunicado conjunto, las AMYPAS de los institutos de Fraga —IES Bajo Cinca e IES Ramón J. Sender— denuncian lo que califican como un “desprecio institucional” por parte de UNIZAR y recuerdan que la ciudad cumple sobradamente con los requisitos logísticos necesarios para acoger las pruebas.
Los centros han ofrecido su total disposición para facilitar espacios, personal, distribución de exámenes y apoyo organizativo. “Si la PAU no se hace en Fraga no es por falta de medios, sino por falta de sensibilidad hacia la realidad del medio rural”, subrayan.
Entre las principales reivindicaciones destacan:
- Discriminación por código postal, obligando al alumnado a competir en inferioridad de condiciones.
- Sobrecoste económico para las familias durante los tres días de exámenes.
- Estrés añadido y fatiga en un momento decisivo para el futuro académico del alumnado.
- Falta de diálogo y silencio institucional por parte del Rectorado de UNIZAR.
Apoyo institucional y social unánime
La reivindicación cuenta con el respaldo total del Ayuntamiento de Fraga, la Comarca del Bajo/Baix Cinca y todas las AMYPAS de los centros educativos de la ciudad, así como con el apoyo de todos los partidos políticos locales y comarcales. El consistorio ya ha mostrado públicamente su apoyo a la comunidad educativa y ha reclamado una solución justa.
Las AMYPAS advierten además de que no descartan medidas de protesta más contundentes si no se recibe una respuesta clara y un compromiso firme por parte de la Universidad de Zaragoza.
“Si UNIZAR presume de ser la universidad de todos los aragoneses, que lo demuestre”, concluyen, dejando claro que la paciencia de las familias del Bajo Cinca “tiene un límite”.







