Contenido patrocinado por Fincas Continente
El mercado de las fincas rústicas en España continúa marcando tendencias tanto en compraventa como en arrendamientos, aunque con ritmos y dinámicas diferenciados según la modalidad de gestión de la tierra y la región. En Aragón y Cataluña, dos comunidades con importante peso agrario y perfil rural diverso, la evolución del alquiler de fincas rústicas en 2026 muestra datos útiles para propietarios, arrendatarios y agentes de mercado, según indican desde Fincas Continente, una de las principales empresas del Bajo/Baix Cinca dedicada a este sector.
Oferta y gestión de fincas rústicas en Aragón y Cataluña
Aunque la actividad principal de Fincas Continente está orientada a la compraventa de terrenos rurales, el interés por conectar compradores e inversores con propietarios conlleva un conocimiento del mercado que también es relevante para entender la rentabilidad potencial de arrendamientos o gestión externa de tierras.
Los datos oficiales más recientes sobre arrendamientos rústicos en España muestran que existe una estadística estructurada sobre los cánones de arrendamientos rústicos, es decir, los alquileres que se pagan por fincas agrarias según uso (agrícola o ganadero).
Según el último informe disponible de precios medios anuales de tierras de uso agrario (que recoge también valores de arrendamientos), en España el precio medio de alquiler de una finca agrícola fue de 163,3 € por hectárea en 2022, con una diferencia significativa según tipo de explotación: 564,8 € por hectárea en regadío y 117,6 € por hectárea en secano.
En Cataluña, estadísticas oficiales como las del Departament d’Agricultura de la Generalitat incluyen índices de cánones de arrendamiento rústico con seguimiento anual para cultivos de secano y regadío, lo que permite observar la evolución de los precios de alquiler rural en el territorio.
Aspectos legales del arrendamiento rústico en España
La Ley 49/2003 de Arrendamientos Rústicos establece que los contratos de alquiler de fincas rústicas se conciertan para su aprovechamiento agrícola, ganadero o forestal, y que estas relaciones contractuales se rigen por la normativa civil y agraria aplicable.
Además, la duración mínima legal de estos contratos es de cinco años, salvo acuerdo en contrario entre las partes, lo que aporta seguridad jurídica al arrendatario.
Tendencias del mercado rural y movilidad de fincas
Aunque el mercado de compraventas de fincas rústicas no es lo mismo que el alquiler, sus cifras sirven de termómetro para entender el comportamiento de la tierra rural en España y sus efectos sobre la disponibilidad de parcelas para otros usos, incluido el arrendamiento. El Informe 2025 Cocampo proyecta que la compraventa de fincas rústicas crecerá más del 31 % durante la década 2020-2029, con más de 1,59 millones de operaciones estimadas si se mantienen las tendencias actuales.
Dentro de ese contexto, Aragón está llamada a registrar alrededor de 111.467 operaciones de compraventa de fincas rústicas entre 2020 y 2029, mientras que Cataluña se estima en 85.358 compraventas, cifras que reflejan el dinamismo del mercado pero no necesariamente el arrendamiento.



Retos estructurales para el alquiler de fincas rústicas
El mercado rural español enfrenta desafíos conocidos que impactan directamente sobre el arrendamiento de tierras:
- Relevo generacional: La población agraria española está envejecida y el acceso de jóvenes al campo es reducido, lo que limita tanto la compra como el arrendamiento de fincas. Esto agrava la falta de profesionales agrícolas jóvenes que demanden tierras en alquiler.
- Transparencia del mercado: El arrendamiento de tierras agrarias no siempre dispone de datos tan visibles como la compraventa, lo que hace más lenta la formación de estadísticas consolidadas sobre alquileres rural en Aragón y Cataluña.
- Competencia de usos: El uso de tierras rústicas para proyectos energéticos, forestales o ambientales puede reducir la superficie disponible para arrendamientos agrícolas tradicionales.
Para 2026, el mercado del alquiler de fincas rústicas en Aragón y Cataluña no muestra todavía cifras amplias de arrendamientos comparables a la compraventa rural, pero los datos disponibles sobre cánones de arrendamiento oficiales y los movimientos del mercado de tierras confirman que:
- El precio medio de arrendamiento en España oscila según el tipo de explotación (más alto en regadío que en secano).
- La demanda de tierras para uso agrícola y ganadero existe, aunque se enfrenta a retos de relevo generacional y de disponibilidad real de fincas en alquiler.
- Empresas como Fincas Continente operan activamente en Aragón y Cataluña como agentes de mercado en la compraventa rural, con implicación indirecta en la movilidad de tierras y las oportunidades para arrendamientos o gestión especializada.
Estos elementos son claves para propietarios e interesados que, en 2026, buscan entender mejor el mercado de alquiler de fincas rústicas en estas regiones del norte de España.






