La jugadora argentina jugará su último partido de liga regular este domingo 8 de junio en el Pabellón del Sotet de Fraga, antes de despedirse definitivamente como profesional de este deporte
Este domingo 8 de junio no será un partido más. Será el último capítulo de una historia escrita con talento, coraje y pasión. Adriana Gutiérrez, referente indiscutible del hockey sobre patines mundial, se despedirá de las pistas con la camiseta del CP Esneca Fraga, cerrando una carrera que ha dejado huella en Argentina, en Europa y en todos los rincones donde alguna vez brilló su stick.
En su particular “Last Dance”, le ha llegado el momento de bajar el telón a una deportista irrepetible. Porque Adriana no solo ganó títulos —que fueron muchos— sino que inspiró generaciones, derribó barreras y demostró que la grandeza no solo se mide en medallas, sino en la huella que se deja en los demás.
Nacida en San Juan, tierra fértil de hockey, debutó con la selección argentina en 2002. Desde entonces, su nombre quedó asociado a los logros más importantes del combinado nacional: cinco campeonatos del mundo (2002, 2004, 2010, 2014 y 2022), una trayectoria de dos décadas liderando con entrega, visión de juego y un carácter competitivo que la convirtió en símbolo y leyenda.
Pero su impacto fue mucho más allá de la albiceleste. En Europa, defendió los colores de históricos clubes como CP Voltregà, Girona CH, Cerdanyola, Sporting de Portugal o el Noisy Le Grand francés. En 2022, cuando muchos ya hablaban de su retiro, aceptó un nuevo desafío: sumarse al CP Esneca Fraga, que debutaba en la exigente OK Liga. No vino solo a jugar: vino a enseñar, a compartir, a empujar al equipo a crecer desde dentro.
Y así lo hizo. Durante estas últimas temporadas, Adriana fue guía dentro y fuera de la pista. Sus compañeras la miraron no solo como a una estrella mundial, sino como a una mentora, una líder humilde que nunca perdió la sonrisa ni las ganas de competir.
Con el club fragatino conquistó la WSE Champions League en la temporada pasada. Este curso ha estado presente en las principales competiciones y, aunque no han logrado conquistar ningún título, han sido uno de los equipos aspirantes a todos los trofeos y todavía pueden optar a ganar la Copa de la Reina.
Este domingo, Fraga tendrá el privilegio de vivir su último partido como profesional en liga. Será una fiesta, pero también un homenaje. Porque pocas veces el deporte tiene el privilegio de despedir a sus ídolos como se merecen: en pie, compitiendo, con el aplauso de su gente y el respeto de todo el mundo del hockey.
Gracias, Adriana, por tantos años de magia, por tu lucha, por tu ejemplo. Tu «última danza» no es un adiós. Es un eterno “gracias” de todo un deporte que no será igual sin ti en la pista.
